¿Qué tipo de reciclador buscan hoy las empresas de bebidas?
En México, el esquema de responsabilidad extendida del productor (REP), en el marco de la Ley General de Economía Circular, ha endurecido las obligaciones de las empresas de alimentos y bebidas. Los productos caducados, devueltos o con etiquetado erróneo —las bebidas caducadas, en el lenguaje del sector— deben entrar en un esquema de logística inversa con un destino documentado, y esa operación casi siempre se delega en un reciclador. La tendencia no es únicamente local: en Europa, el Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR) entró en aplicación el 12 de agosto de 2026 con requisitos semejantes.
La mayoría de los recicladores ha trabajado plásticos, metales o espuma; el envase con líquido es otra cosa. Un yogur caducado o una lata de refresco fuera de fecha no se puede compactar tal cual, tampoco entra a una línea de lavado. Ante encargos así, muchos han tenido que declinarlos.
El proceso, en realidad, no es complicado. Consiste primero en la separación de líquidos y envases, y después en canalizar cada corriente a su destino. Lo que decide si un reciclador puede aceptar el encargo es su capacidad en esa etapa.

¿Cómo se tratan las bebidas caducadas y sus envases?
Los productos recuperados con empaque completo no pueden mezclarse con el plástico o el metal común: primero hay que desenvasar y separar la fase líquida de la sólida.
1. Las botellas PET, las latas de aluminio, los vasos de yogur o los envases Tetra se alimentan a la prensa deshidratadora de envases.
2. El tornillo ejerce presión continua; el líquido interior fluye y se descarga hacia una zona definida.
3. El envase se deshidrata y se comprime, con lo cual bajan el líquido residual y el volumen de transporte.
4. Contenido y empaque se recolectan por separado y siguen canales distintos.
El contenido orgánico —bebidas, lácteos— se trata según su composición y la normativa local: puede destinarse a digestión anaerobia o a producción de biogás, o entregarse a un sistema de tratamiento de aguas con la autorización correspondiente. Lo que no procede es verterlo al drenaje sin tratamiento previo.
El destino del envase depende del material. Las botellas PET y las latas, una vez lavadas, vuelven a los flujos convencionales de reciclaje; los vasos de yogur de PP o PS se separan según los canales disponibles en cada región, y el envase Tetra suele entregarse a empresas especializadas que lo pulpán para recuperar por separado la fibra de papel, el plástico y el aluminio.
Del desenvase manual a la separación automatizada
El desenvase a mano no resiste los volúmenes. Una persona vacía en todo el día una fracción de lo que llega en un solo embarque; el líquido derramado fermenta, genera olores y atrae plagas; y un lote de decenas de toneladas puede mantener ocupada a una cuadrilla durante días, con un costo que consume el margen completo. A mayor escala, el modelo se agota.
La alternativa es sustituir el trabajo manual en el reciclaje de bebidas caducadas por una prensa deshidratadora de envases. La serie GREENMAX Poseidon (P-C200, C350 y C900), compactadora de botellas y latas, completa dos operaciones en un mismo paso mediante presión de tornillo:
1. El líquido se expulsa y se acumula en el tanque bajo la máquina, para descarga controlada o traslado.
2. El envase compactado sale a un contenedor, listo para el canal de reciclaje.
Un solo equipo para distintos tipos de envase
Los encargos rara vez llegan con un solo material. Hoy son botellas PET devueltas por un supermercado; mañana, latas de refresco, vasos de yogur o bebidas en envase Tetra. Adquirir equipo para cada tipo elevaría tanto la inversión inicial como el costo de gestión.
La prensa deshidratadora de envases de la serie Poseidon acepta botellas, latas, vasos y envases compuestos. Se alimenta por lotes según el material, y la máquina se encarga de la separación de líquidos y envases de forma automática, con una relación de compactación de hasta 10:1 y una tasa de deshidratación de hasta 90%. El líquido discurre por tubería cerrada hacia el tanque, de modo que el área de trabajo se mantiene seca, y toda la línea opera de manera continua con una o dos personas.
Con ello, el reciclador puede aceptar una gama más amplia de residuos de bebidas y alimentos sin comprar equipo adicional para cada empaque, y aprovecha mejor la capacidad que ya tiene instalada.
En el siguiente video de GREENMAX se aprecia el resultado en una operación real de reciclaje de bebidas caducadas:
Tres preguntas que preocupan al reciclador
¿Qué se hace con el líquido separado?
La máquina dispone de puertos para conexión a tubería, de manera que el líquido llega al tanque con fugas mínimas y sin charcos en el piso. El líquido sin aprovechamiento va al sistema de tratamiento de aguas o a un gestor autorizado; el orgánico en buen estado puede alimentar proyectos de digestión anaerobia.
¿El envase deshidratado se puede vender?
Tras la separación de líquidos y envases, el material se almacena, transporta y clasifica con mayor facilidad. Las botellas PET entran al reciclaje de plástico y las latas van a los fundidores; el envase Tetra y los vasos de yogur se entregan clasificados al canal que corresponda. El valor del material depende de su pureza, su humedad y el mercado local.
¿Y si llegan varios materiales mezclados?
Botellas, latas, vasos y envase Tetra pueden pasar por el mismo Poseidon. Conviene alimentar por material o por lote para no complicar el reciclaje posterior, pero no hace falta un equipo distinto para cada uno.